La iniciativa ha permitido sembrar más de 400 plántulas en la Laguna Arrecifal y mantiene la meta de alcanzar 1,000 al cierre de 2026
Boca Chica, República Dominicana. – La restauración de manglares en la Laguna Arrecifal de Boca Chica registra un 86 % de supervivencia de las plántulas monitoreadas, un año después de la primera fase de siembra. La iniciativa, desarrollada por Fundación Verde Profundo junto a DP World en República Dominicana, ha permitido sembrar más de 400 plántulas y ampliar progresivamente el área intervenida.
Como parte del seguimiento del proyecto, una nueva jornada de voluntariado reunió a 35 participantes, quienes se integraron a labores de conservación y sensibilización sobre la importancia de los manglares para los ecosistemas marino-costeros y las comunidades que dependen de ellos.
Un año de seguimiento
Durante la primera fase fueron sembradas más de 400 plántulas de manglar. De la cohorte monitoreada, aproximadamente 86 % permanece viva, mientras cerca del 48 % ha desarrollado raíces aéreas, un indicador asociado al crecimiento y desarrollo estructural de estas plantas.
El proyecto mantiene como objetivo alcanzar las 1,000 plántulas sembradas al cierre de 2026, acompañado de labores de mantenimiento y monitoreo para evaluar no solo el número de plantas establecidas, sino también su permanencia y evolución a lo largo del tiempo.
Para Tasha Gough, CEO de Fundación Verde Profundo, los resultados reflejan la importancia de mantener un proceso de restauración con seguimiento técnico y continuidad.
“La restauración de manglares es un proceso de largo plazo que requiere seguimiento técnico, continuidad y colaboración entre los sectores público, privado y social. A un año de la primera siembra, la alta supervivencia de las plántulas y su desarrollo nos indican que estamos avanzando en una trayectoria favorable.”
Gough destacó además que el propósito del proyecto trasciende la siembra:
“Nuestro objetivo no es simplemente sembrar manglares, sino acompañar su establecimiento y evaluar cómo el ecosistema responde a lo largo del tiempo.”
Señales de recuperación del ecosistema
Los monitoreos realizados en las áreas en proceso de restauración han registrado la presencia de moluscos, crustáceos y peces juveniles asociados al manglar. Estas observaciones constituyen señales tempranas de utilización del hábitat y continuarán siendo documentadas durante el programa de seguimiento.
La recuperación progresiva de estos ecosistemas busca restablecer funciones ecológicas como la provisión de hábitat para distintas especies y la retención de sedimentos. A medida que el bosque alcance mayor desarrollo estructural, los manglares también pueden contribuir a la protección y resiliencia de la zona costera.
La iniciativa plantea así un proceso de restauración de largo plazo en Boca Chica, donde la supervivencia y evolución de las plántulas serán indicadores clave para medir el avance de la recuperación del ecosistema.






