La iniciativa, desarrollada con el apoyo de BID Invest, graduó a 24 niños y adolescentes de entre 9 y 15 años tras un programa piloto de 12 semanas que registró una retención del 96 % y cambios en sus actitudes sobre igualdad, cuidado y expresión emocional.
Santo Domingo, D.N.- Fundación Tropicalia presentó Guardianes de Miches, un programa dirigido a acompañar a niños y adolescentes en el desarrollo socioemocional, la construcción de vínculos saludables y la resolución pacífica de conflictos. La iniciativa parte de una investigación cualitativa que examinó las dinámicas familiares y comunitarias que influyen en la forma en que los varones aprenden a relacionarse, expresar sus emociones y construir su identidad.
El proyecto es fruto de una alianza entre Fundación Tropicalia y BID Invest, entidad que coeditó la investigación que dio origen al programa y financió su experiencia piloto. La colaboración busca que el crecimiento turístico de Miches se traduzca también en mejores oportunidades para la niñez y la juventud de la comunidad.
Una investigación sobre la infancia y las masculinidades
Guardianes de Miches surge del estudio Llegar a tiempo, realizado en el municipio con la participación de 174 actores comunitarios, entre niños, niñas, adolescentes, jóvenes, madres, padres, profesionales y líderes locales. La investigación incluyó 22 grupos de discusión y se inspiró en la metodología de Global Boyhood Initiative, de Equimundo, junto con la experiencia de casi dos décadas de trabajo comunitario de Fundación Tropicalia.
El análisis identificó la infancia como una etapa clave para desarrollar la empatía, el respeto y el autocuidado. También encontró que los varones enfrentan expectativas sociales que los impulsan a mostrar dureza y autosuficiencia, limitando la expresión emocional y dificultando la resolución pacífica de los conflictos.
Uno de los hallazgos centrales fue el papel del llamado tigueraje en la construcción de la masculinidad. En este contexto, la figura del tíguere —asociada a imponerse y asumir riesgos— se contrapone a la del palomo, identificado con un comportamiento más tranquilo o sensible. Según el estudio, estas expectativas pueden premiar las conductas de riesgo y desalentar la expresión de emociones.
Para Ritxar Bacete, Senior Fellow de Equimundo y referente internacional en estudios de género, las formas de entender la masculinidad pueden transformarse a través de las relaciones familiares, la escuela, los grupos de pares y el entorno comunitario.
“El estudio muestra que las masculinidades no son un destino inevitable ni un problema individual. Varían a lo largo de la historia, son diversas y se construyen en relación con la familia, la escuela, los pares y el territorio, y por eso también pueden transformarse.
En Miches encontramos riesgos y tensiones, pero también vínculos protectores, referentes y trayectorias que demuestran que existen otras formas de ser hombre, de relacionarse y de proyectar el futuro. El desafío de Guardianes es fortalecer esas posibilidades desde la infancia y hacerlo de manera sostenida, relacional y conectada con la comunidad”.
A partir de estos hallazgos, el informe plantea la importancia de crear espacios seguros para la expresión emocional, fortalecer el acompañamiento familiar, promover referentes masculinos alternativos y apoyar la construcción de proyectos de vida. También propone una mayor coordinación entre los sectores de educación, salud, cultura y deporte.
Un piloto con resultados medibles
La primera experiencia de Guardianes de Miches se desarrolló durante el primer semestre de 2026, a lo largo de 12 semanas y con el apoyo de BID Invest. El programa incluyó más de 50 horas de formación y culminó con la graduación de 24 niños y adolescentes de entre 9 y 15 años, con una tasa de retención del 96 %.
La metodología busca abordar tempranamente conductas de riesgo asociadas a la presión social y la exposición al peligro, ofreciendo a los participantes un espacio para aprender a gestionar sus emociones y desarrollar relaciones basadas en el respeto y el cuidado.
Los cuestionarios aplicados antes y después de la intervención registraron cambios en las actitudes de los participantes. Entre los niños de 9 a 12 años, el rechazo a que las tareas del hogar sean consideradas responsabilidad exclusiva de las mujeres pasó del 75 % al 100 %, mientras que el rechazo a la idea de que los varones deben guardarse la tristeza aumentó del 67 % al 85 %.
En el grupo de adolescentes de 13 a 15 años, la proporción que estaba de acuerdo con que los hombres deben mandar en una relación pasó del 36 % al 0 %. Asimismo, quienes consideraban normales los celos disminuyeron del 36 % al 9 %.
La evaluación también identificó un desafío para la siguiente edición: fortalecer la aceptación de que los varones puedan llorar y pedir ayuda, una de las actitudes que presentó mayor resistencia al cambio.
La experiencia pone de relieve la importancia de acompañar el desarrollo socioemocional de los niños y adolescentes como complemento de las iniciativas dirigidas a las niñas, con el objetivo de promover relaciones más equitativas y prevenir la violencia.
El cuidado como parte del desarrollo sostenible
Katherine Durán, directora ejecutiva de Fundación Tropicalia, destacó la importancia de ampliar el trabajo comunitario para incorporar a los niños y fortalecer las condiciones que favorecen el bienestar de toda la infancia.
“Guardianes representa un nuevo paso en la trayectoria que hemos construido junto a Miches durante casi dos décadas. Hemos aprendido que el desarrollo sostenible no solo requiere infraestructura, sino fortalecer la capacidad humana para cuidar, confiar y soñar. Invertir y acompañar a los niños desde sus primeros años es el cimiento indispensable de esta transformación.
Ampliar nuestro trabajo incorporando a los niños hace sostenible el avance hacia las niñas, protegiéndolas y complementando así el círculo de apoyo que realizamos hacia la infancia”.
La presentación del programa reunió a representantes del sector público, organismos internacionales, empresas privadas, cuerpo diplomático, organizaciones aliadas y actores vinculados al desarrollo social y comunitario. Entre los asistentes estuvo Nathalie Alvarado, representante país del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo (BID), junto con representantes de Equimundo, empresarios, embajadores y aliados de Fundación Tropicalia.
Con Guardianes de Miches, la fundación amplía su trabajo de largo plazo en la comunidad mediante una iniciativa centrada en el desarrollo integral de la niñez y la juventud. El programa busca fortalecer desde la infancia las capacidades emocionales, los vínculos protectores y las relaciones equitativas como parte de la construcción de una sociedad más justa, pacífica e inclusiva.






