La iniciativa combinó la entrega de útiles escolares con voluntariado y reutilización de materiales, llevando apoyo a comunidades cercanas a las operaciones de la empresa.
Santo Domingo, D.N. — Para miles de estudiantes, el inicio de un nuevo año escolar representa también el desafío de contar con los recursos necesarios para comenzar las clases. En comunidades cercanas a sus operaciones, Cementos Progreso Dominicana decidió acompañar ese momento con una jornada que alcanzó aproximadamente a 2,500 niños.
La empresa realizó su Operativo de Inicio de Clases 2026-2027, mediante el cual entregó kits escolares a estudiantes de comunidades aledañas a sus operaciones, con el propósito de contribuir a que dispongan de herramientas que apoyen su desempeño académico durante el nuevo año escolar.
La jornada incorporó además la participación de colaboradores voluntarios del programa “Unidos por un Sueño”, quienes apoyaron la preparación de los kits posteriormente entregados a los beneficiarios.
Más allá de la entrega de útiles, el voluntariado convirtió la iniciativa en un ejercicio de participación directa de los colaboradores con las comunidades.
“En Cementos Progreso entendemos que construir progreso implica también generar oportunidades para las comunidades donde estamos presentes. Apoyar la educación de nuestros niños y jóvenes es una manera concreta de contribuir a su desarrollo y al futuro de nuestro entorno. Estas acciones reflejan nuestro compromiso de estar cerca de nuestra gente y de generar valor que trascienda nuestras operaciones”, expresó Enrique García, vicepresidente ejecutivo de Cementos Progreso para la región Caribe.
Educación y reutilización
El apoyo al inicio del año escolar se extendió a una segunda iniciativa con un componente ambiental: una jornada de recolección y reutilización de cuadernos usados, desarrollada en colaboración con el programa “Cuadernos por un Mañana”, liderado por la joven dominicana Karla Faxas.
La acción buscó contribuir al acceso a materiales escolares y, al mismo tiempo, promover prácticas de reutilización, conectando el apoyo a la educación con una gestión más responsable de los recursos.
Esta combinación resulta significativa porque plantea una forma de generar valor comunitario que no se limita a la asistencia, sino que incorpora participación y aprovechamiento de materiales que pueden tener una segunda utilidad.
Ambas iniciativas forman parte del pilar de sostenibilidad “Ciudadano Responsable” de Cementos Progreso Dominicana, desde el cual la empresa impulsa acciones orientadas a generar un impacto positivo y sostenible en las comunidades donde está presente.
En este caso, el punto de encuentro está en dos necesidades estrechamente vinculadas al desarrollo de las comunidades: crear oportunidades para que los niños y jóvenes puedan avanzar en su educación y promover prácticas que generen valor tanto para las personas como para el entorno.






