Santo Domingo, D.N.– En una expresión pacífica pero contundente, decenas de ciudadanos, colectivos ambientales y figuras del arte y la cultura participaron este domingo en una cadena humana frente al Jardín Botánico Nacional Dr. Rafael M. Moscoso, para alzar su voz contra los trabajos de ampliación vial que podrían afectar el ecosistema y biodiversidad de este espacio emblemático.
Con pancartas, consignas y una energía colectiva que abrazó simbólicamente el jardín, los manifestantes reafirmaron su rechazo a cualquier intervención que comprometa la integridad de este pulmón verde de la capital.
“Sabemos que proteger el Jardín Botánico es proteger nuestras áreas verdes, nuestros parques nacionales, nuestros espacios protegidos”, expresó el cineasta José María Cabral, quien organizó y participó activamente de la manifestación.
La consigna más repetida entre los asistentes fue clara: “¡El Botánico no se toca!”
La manifestación incluyó ciudadanos de todas las edades, activistas ambientales, estudiantes y organizaciones de la sociedad civil, quienes hicieron un llamado urgente a las autoridades a garantizar la protección ecológica del Jardín Botánico frente a cualquier desarrollo urbano que lo amenace directa o indirectamente.
Un llamado por la sostenibilidad
Esta cadena humana no es un hecho aislado, sino parte de una creciente movilización ciudadana que exige modelos de desarrollo sostenibles, participativos y ambientalmente responsables.
Los manifestantes recordaron que el Jardín Botánico no solo alberga una rica biodiversidad, sino que también cumple una función vital como espacio educativo, recreativo y regulador climático en medio de una ciudad cada vez más afectada por el calor urbano y la pérdida de áreas verdes.







